Durante siete días, la comunidad marista de Capital Federal se movilizó para reunir alimentos y ayuda destinada a las familias afectadas por las inundaciones en El Impenetrable chaqueño.
Las últimas semanas de abril, la región de Chaco atravesó una situación crítica debido a lluvias inusuales y precipitaciones de gran intensidad que provocaron el desborde del río Bermejito, generando inundaciones, el corte de caminos y el aislamiento de numerosos parajes. A esta situación se sumó la preocupación por las dificultades para el ingreso de combustible a la zona, lo que puso en riesgo la generación de energía eléctrica y el funcionamiento de servicios esenciales.
Ante este escenario, las comunidades maristas del Chaco manifestaron su preocupación por el impacto de las inundaciones en la vida cotidiana de las familias. Si bien en ese momento no era posible recibir donaciones de manera inmediata, porque los traslados estaban priorizados para cuestiones sanitarias y de emergencia, se advirtió sobre una necesidad creciente de alimentos.
Muchas familias habían perdido gran parte de sus recursos y las instituciones locales también vieron afectadas sus producciones y reservas alimentarias. En particular, se solicitó la colaboración con alimentos no perecederos como arroz, fideos, aceite y puré de tomate.
Frente a esta realidad, del 11 al 17 de mayo la Fundación Marista impulsó una campaña solidaria destinada a acompañar a las comunidades de El Impenetrable chaqueño afectadas por las inundaciones.
Durante esos días, familias, estudiantes, docentes, colaboradores y comunidades educativas de distintas escuelas maristas se sumaron con donaciones de alimentos y aportes para brindar ayuda concreta a quienes atravesaban una situación especialmente difícil.
La respuesta fue inmediata. Una vez más, la solidaridad movilizó a toda la comunidad marista, que se organizó para reunir los alimentos solicitados y colaborar con la Escuela Marista Cacique Francisco Supaz y el Centro Educativo Comunitario Marista de Misión Nueva Pompeya, instituciones que acompañan diariamente a niños, niñas, adolescentes, jóvenes y familias de la región.
Finalizada la campaña, la Fundación Marista coordinó el envío de las donaciones al Chaco. Gracias al acompañamiento de NOBA Transporte SRL, la ayuda pudo llegar de manera segura y eficiente a las comunidades destinatarias.
Desde la Fundación agradecemos profundamente a todas las personas que colaboraron y a las comunidades educativas de los colegios maristas que hicieron posible esta iniciativa. En especial, a las comunidades de los colegios Macnab Bernal, Champagnat, La Inmaculada y Manuel Belgrano, que se sumaron activamente a la colecta.










