Con juegos, música y muchas sonrisas, familias, estudiantes, docentes, voluntarias y voluntarios compartieron una jornada donde la diversión y la solidaridad fueron los grandes protagonistas.
El pasado 5 de junio, el Colegio Marista Champagnat celebró una nueva edición de su tradicional Kermesse Solidaria, un encuentro que reunió a toda la comunidad educativa con un objetivo común: recaudar fondos para acompañar las obras de la Fundación Marista y la labor del Grupo Misionero del colegio.
Desde temprano, el patio se transformó en un gran espacio de entretenimiento para todas las edades. La propuesta incluyó juegos clásicos y desafíos para toda la familia, como Memotex, Trivia, Ruleta, realidad virtual, un tobogán inflable, espacios recreativos para los más pequeños y una animada kermesse en vivo con distintas estaciones de juego. Entre las más concurridas se destacaron los desafíos de puntería, los juegos de destreza en madera y una divertida propuesta inspirada en el Mundial, acompañada por animadores que mantuvieron el entusiasmo durante toda la jornada.
Uno de los espacios más concurridos de la jornada fue el stand de la Fundación Marista, donde niños, niñas y familias participaron de distintas propuestas lúdicas pensadas para compartir y aprender. A través de desafíos, un memotest temático y una trivia sobre la misión marista, los participantes pudieron conocer más sobre el trabajo que realiza la Fundación. Además, quienes completaron las actividades tenían la oportunidad de girar una ruleta con premios y participar del sorteo de un oso de peluche organizado por la Fundación Marista, sumándose a los distintos sorteos impulsados por la Comisión de Padres durante el evento.
La jornada también contó con la presencia de GRAM Editora, que acompañó la propuesta acercando sus publicaciones y generando un espacio de encuentro con la lectura para toda la comunidad educativa.
El cierre llegó con el esperado sorteo final, que repartió premios y emociones entre los presentes, coronando una jornada marcada por la participación, el compromiso y el trabajo en equipo.
Agradecemos especialmente al Colegio Marista Champagnat, a la Asociación de Familias, al Grupo Misionero, a los voluntarios, colaboradores y a cada una de las personas que participaron y aportaron su tiempo, esfuerzo y generosidad. Gracias a este compromiso colectivo fue posible llevar adelante una jornada que no solo brindó momentos de alegría, sino que también permitió seguir acompañando proyectos que transforman realidades y generan más oportunidades para niños, niñas y jóvenes.










